10 alimentos básicos de la gastronomía española

Feb 15, 2019 | Gastronomía | 2 comments

Si alguien te pregunta qué comida española te gusta, seguro que lo primero en lo que piensas es en la paella, el chorizo o las tapas. Sin embargo, la gastronomía española es mucho más que eso, y a menudo los visitantes se quedan sorprendidos al descubrir nuevos platos de los que nunca habían oído hablar. En este artículo os voy a explicar cuáles son los 10 alimentos que nunca faltan en los hogares españoles, y que seguro probarás cuando estés en España.

En primer lugar, hay que indicar que muchos platos que internacionalmente se identifican como comida española en realidad son regionales. La paella, por ejemplo, aunque hoy en día está extendida por toda España, tiene su origen en la Comunidad Valenciana. Lo mismo sucede con el gazpacho (originario de Andalucía), el pulpo (de Galicia) o el pisto (de La Mancha).

Sin embargo, hay diez alimentos que son de toda España, ya que no proceden de ninguna región concreta, sino que forman parte de la gastronomía tradicional de todo el país. Vamos a ver cuáles son.

1.- Tortilla de patata

Tortilla de patata. Tortilla española.

La tortilla de patata es el plato preferido de los españoles.

Este es el plato estrella de la gastronomía española, y el favorito de todos los españoles (¡y visitantes, una vez que lo prueban!). La tortilla de patata es poco conocida fuera de España, lo que es bastante injusto para esta delicia hecha con huevo y patatas—cortadas en lonchas finas y fritas en abundante aceite de oliva.

Comúnmente llamada tortilla de patata, tortilla española o, simplemente, tortilla, es el mejor ejemplo de comida casera que apetece a todas horas y, además, es muy fácil de hacer. Para distinguirla de la tortilla hecha solo con huevo, llamamos a la segunda tortilla francesa.

Lo único que tienes que decidir a la hora de hacer una tortilla es “¿con cebolla o sin cebolla?”. Esto genera largos debates entre los españoles, ya que el país está dividido entre los que creen que una tortilla no es tortilla si no se le añade cebolla picada, y los que piensan que no hay gran diferencia entre ambas. A mí, personalmente, me gusta con cebolla, ya que creo que sale mucho más sabrosa.

Puedes encontrar tortilla de patata en cualquier bar de tapas español. Pero la mejor, siempre, será la de tu madre (si tienes la suerte de tener madre española, claro).

2.- Jamón

Jamón serrano jamón ibérico de España

No puedes irte de España sin probar el jamón.

Más conocido internacionalmente que la tortilla, el jamón es otro de los alimentos típicamente españoles que no puedes dejar de probar cuando vayas a España, ya que es una experiencia cultural única. Ha sido elaborado en la península ibérica desde antes de la llegada de los romanos.

Está hecho con la pata trasera del cerdo, que se sala y se deja curar al aire de forma natural durante muchos meses. La pata delantera del cerdo, o paletilla, también se cura de manera similar; pero el resultado se llama lacón, y su sabor es diferente.

Hay dos tipos de jamón: jamón serrano y jamón ibérico. El jamón serrano procede del cerdo blanco; y es el más consumido en España, ya que su elaboración es más corta (entre 9 y 15 meses) y, por tanto, es más barato.

El jamón ibérico procede del cerdo ibérico y es mucho más caro, ya que se trata de un cerdo de gran calidad y su curación dura entre 24 y 48 meses (sí, eso es, entre 2 y 4 años). El de mayor calidad es el jamón ibérico de bellota, procedente de cerdos ibéricos que viven al aire libre y se alimentan principalmente de bellotas, lo que da al jamón un sabor ahumado muy característico.

En España cuando dices “jamón” automáticamente se piensa en jamón serrano (o ibérico). Por eso, al jamón dulce o cocido (el habitual en otros países europeos) se le llama jamón de York.

3.- Otros embutidos

Embutidos de España: chorizo, salchichón, lomo embuchado, jamón, queso.

Chorizo, salchichón y lomo embuchado junto a otros embutidos.

El jamón no es el único tipo de carne curada que comemos en España. Hay gran variedad de carnes que no necesitan cocinado, a las que llamamos embutidos. La mayoría proceden del cerdo, ya que, como dice el refrán, en España “del cerdo se aprovecha todo, hasta los andares” (sí, hasta las pezuñas).

La más conocida de estas carnes es el chorizo, hecho con carne picada de cerdo que se cura en forma de salchicha. Puede ser dulce o picante. Su característico color rojo procede del pimentón, una especia originaria de América. Aunque nos encanta el chorizo y los usamos con frecuencia, ¡cuidado!, no lo añadimos a todo y, especialmente, jamás lo añadimos a la paella.

Otro embutido parecido es el salchichón, que se elabora con sal, pimienta y otras especias. También destacan el lomo embuchado y la morcilla, aunque esta última necesita cocinado para poder ser consumida.

Entre los embutidos que no proceden del cerdo, destaca la cecina, muy parecida al jamón pero elaborada con carne de vacuno. Si vas a León, debes probarla.

4.- Queso

Quesos de España

El queso manchego es el más famoso, pero cada región española tiene su propio queso.

Otro de los alimentos básicos españoles es el queso. En España se elaboran numerosos quesos, algunos de ellos con renombre internacional. Aunque algunas regiones destacan especialmente por sus quesos, la verdad es que se pueden encontrar a lo largo de toda la geografía española.

El queso español puede ser de leche de vaca, de cabra o de oveja (o de mezclas). El de vaca tiene un sabor más suave, y es también el más barato, mientras que el de cabra tiene un sabor fuerte y picante. Los quesos de oveja ofrecen un gran abanico de sabores.

Los quesos españoles también se diferencian por su tiempo de curación. Así, encontramos quesos frescos (sin curación), tiernos (de 15 a 30 días), semicurados (entre 2 y 3 meses), curados (de 4 a 7 meses) y viejos (más de 7 meses). Estos últimos tienen el sabor más intenso.

Si hay una región española que destaca especialmente por sus quesos, esa es La Mancha. El queso manchego tiene denominación de origen, y está elaborado con leche de oveja. Cuando visites España, no debes olvidar probarlo.

5.- Aceite de oliva

Aceite de oliva España

España produce la mitad del aceite de oliva de todo el mundo.

Al ser uno de los productos de la tríada mediterránea (trigo, vid y olivo), el aceite de oliva no falta en ninguna cocina española. Es el aceite base con el que se elaboran la gran mayoría de los platos que probarás en España.

España produce la mitad del aceite de oliva de todo el mundo, por delante de Italia y Grecia. Por eso, uno de los paisajes más habituales al viajar por España son los campos de olivos. Merecen especial mención las montañas de Jaén, en Andalucía, que inspiraron el famoso poema de Miguel Hernández:

“Andaluces de Jaén,

aceituneros altivos,

decidme en el alma: ¿quién,

quién levantó los olivos?”

El aceite de oliva se obtiene al exprimir aceitunas en un molino de aceite o almazara (palabra de origen árabe que significa extraer o exprimir). Hay cuatro tipos de aceite, según el tipo de aceituna con que se elabora, su recolección, transporte y elaboración, y la acidez del resultado final.

El de mayor calidad es el aceite de oliva virgen extra, de sabor suave, ya que su acidez no puede superar los 0.8 grados. Le siguen el aceite de oliva virgen, el aceite de oliva refinado y el aceite de orujo de oliva.

Los españoles suelen usar aceite refinado para cocinar, mientras que el aceite de oliva virgen se reserva para comer en crudo (por ejemplo, en ensaladas), ya que es más caro y, cuando se cocina, el sabor no varía mucho respecto al refinado.

El aceite de oliva tiene grandes propiedades nutricionales y es muy beneficioso para la salud, sobre todo cuando se consume crudo. Por eso en España nos referimos a él como oro líquido. Pero incluso cocinado, es mucho más sano que la mantequilla, la manteca u otros aceites. Su aroma y sabor inconfundibles son una marca de la gastronomía española.

Cuando estés en España, pide que te den pan con aceite de oliva para desayunar, o como picoteo a media mañana. Está buenísimo, y es uno de los aperitivos más saludables que existen.

6.- Vino

Vinos de España: rioja, ribera de duero, jerez, albariño.

Los vinos españoles son de altísima calidad.

Por supuesto, otro producto base de España es el vino. España es el país con mayor extensión cultivada de viñas del mundo (y el tercer productor mundial, por detrás de Italia y Francia). Por eso, otro paisaje habitual en España son los viñedos, sobre todo en la vasta meseta que cubre gran parte del centro del país.

Los vinos españoles son de altísima calidad, algo debido en parte a la gran variedad de uvas que existe en España. Las zonas vinícolas más conocidas internacionalmente son La Rioja, Ribera del Duero, Jerez, Rías Baixas, Penedés y Priorato, todos ellos con denominación de origen.

Ya los romanos apreciaron la calidad del vino de Hispania, y lo comercializaron por todo su imperio; e incluso durante la dominación musulmana, en la península ibérica el cultivo de la viña continuó, e incluso mejoró, ya que algunos califas liberales permitieron a los cristianos seguir elaborando vino. En el siglo XVI, los piratas ingleses popularizaron el vino español en Inglaterra, hasta el punto de que la reina Isabel I definió al Jerez (conocido como sherry en inglés) como “el vino ideal”, y Shakespeare lo menciona en muchas de sus obras.

Una costumbre social muy extendida en España es la de “salir a tomar un vino”, normalmente acompañado de tapas. Aunque es verdad que hoy en día la cerveza (o “salir de cañas”) también es muy popular, la práctica tradicionalmente española ha sido la de tomar vino en la taberna (algo de lo que dejan constancia muchos autores del Siglo de Oro, como Quevedo) y, actualmente, en los bares.

Además del vino, tienes que probar la sangría, una deliciosa bebida originaria de España hecha con vino, fruta picada, licor y limonada; y el tinto de verano, una mezcla de vino tinto con gaseosa perfecta para las tardes de verano.

7.- Pan de verdad

Pan de España

En España se elaboran más de 300 tipos de pan.

El último producto de la tríada mediterránea es el pan. Aunque es verdad que en algunas zonas españolas se hace pan con otros cereales (como el centeno o la cebada), en la mayoría del país se ha cultivado trigo desde tiempos inmemoriales (no en vano, los romanos llamaban a Hispania el granero de Roma). Y todavía hoy los trigales compiten con los viñedos por el terreno en el interior de España.

Los españoles consumimos pan durante todo el día: para desayunar (con aceite o con mantequilla y mermelada), como base para bocadillos, como parte de una tapa o pincho y, por supuesto, como acompañamiento durante la comida y la cena. ¡No eres español si no rebañas el plato con pan al terminar de comer!

Hay muchísimas variedades de pan, según la región en la que te encuentres. En total en España se calcula que hay más de 300 tipos de pan. La forma, la textura y el tamaño varían mucho pero, en general, el pan español tiene una corteza dura y crujiente y una miga suave y esponjosa. Para nosotros, este es el pan de verdad (o “pan pan”), y lo echamos muchísimo de menos cuando vamos al extranjero. Al pan habitual en otros países lo llamamos pan de molde.

Las formas de pan más populares entre los españoles son la barra (un pan alargado) y la hogaza (un pan grande y redondo). Pero cuando vayas a España, pregunta cuál es el pan de la región en la que te encuentras, y pruébalo.

8.- Especias

Especias de España

En España condimentamos los platos con azafrán, pimentón, hierbas aromáticas, ajo y cebolla.

Aunque el uso de especias no está tan extendido en la cocina española como en otros países, hay algunas que se usan de manera muy frecuente.

Dos de las especias más populares entre los españoles son el azafrán y el pimentón; las cuales ya conoces porque el azafrán es lo que da al arroz de la paella su color amarillo, y el pimentón da al chorizo su característico color rojo.

También son muy populares algunas hierbas aromáticas como el tomillo, el romero, el laurel y el orégano, que se usan en muchos guisos. Con la pimienta negra elaboramos carnes como el salchichón. Y para postres, nos gusta usar canela (por ejemplo, en el arroz con leche) o vainilla. Aunque son hortalizas, no especias, también usamos mucho el ajo y la cebolla para condimentar.

Lo que sí debes tener claro es que en España no nos gusta la comida picante. Nos encanta darle sabor a los platos (y nos encantan los pimientos o chiles dulces), pero nunca de la manera en que lo hacen los mexicanos. Incluso el chorizo que llamamos picante, pica mucho menos de lo que podrías esperar. El paladar español no está hecho al picante, así que no pidas jalapeños cuando vengas a España. Te mirarán raro.

9.- Legumbres

Fabada asturiana, cocido madrileño y lentejas a la riojana.

Fabada asturiana, cocido madrileño y lentejas a la riojana.

Otro de los ingredientes que nunca faltan en las cocinas españolas son las legumbres. Nos encantan, y con ellas se elaboran multitud de cocidos, potajes y estofados a lo largo de toda la geografía española, con muchas variedades regionales.

Las que más se consumen son los garbanzos (con los que se elabora el cocido), las lentejas (las más famosas, las de La Rioja), las judías verdes (llamadas ejotes, porotos o chauchas en otros países hispanos), los guisantes y, por supuesto, las alubias (también llamadas judías blancas o habichuelas). Con las fabas, un tipo de alubias de gran tamaño, se hace la fabada, el plato típico de Asturias.

Las legumbres tradicionalmente se cocían a fuego lento durante muchas horas en un recipiente de barro o puchero. Hoy en día, con las ollas al vapor, el tiempo de cocción se ha reducido mucho, pero a veces merece la pena hacerlas a la manera tradicional, ya que el sabor es inmejorable.

10.- Dulces

Dulces de España

Cada región española tiene su propio dulce o postre regional.

A los españoles nos encantan los dulces. ”¿Y a quién no?”, pensarás. Cierto, pero la variedad de postres y de dulces en España es enorme (algo que, a estas alturas, no debería sorprenderte). Cada región, e incluso cada pueblo, tiene su propio postre o dulce tradicional.

La mayoría de los dulces españoles están elaborados con almendras, huevos y un endulzante (miel o azúcar). Estos ingredientes son herencia de las distintas culturas que han habitado España. La repostería española tiene su origen en la época romana: la miel de Hispania era muy famosa entre los romanos. Los musulmanes también dejaron una influencia muy grande en los postres españoles, introduciendo en la península ibérica el azúcar y el gusto por el uso de almendras en numerosos dulces (algo que sigue vigente hoy en día, ya que España es el segundo productor mundial de almendras).

Más tarde, las monjas cristianas desde sus monasterios se encargaron de preservar y mejorar la tradición repostera, mezclando tradiciones cristianas, judías y musulmanas, y creando nuevas recetas. De hecho, muchos de los dulces tradicionales españoles actuales fueron inventados por monjas medievales, aunque también conservamos recetas árabes (como los alfajores y los buñuelos).

Otros ingredientes importantes son la leche (con la que se elaboran las natillas, el flan y el arroz con leche), la harina (usada en multitud de recetas, como las napolitanas, las rosquillas y las madalenas) y, por supuesto, el chocolate. Cuando estés en Madrid, no olvides probar el chocolate con churros de San Ginés: su textura te sorprenderá.

Además de dulces específicos de cada región, en España se elaboran dulces para distintas épocas del año, normalmente marcadas por festividades religiosas. Los más famosos son los dulces navideños, como el turrón, el mazapán, los polvorones y el roscón de reyes. Pero también destacan las torrijas, consumidas en Semana Santa; y los buñuelos de viento y los huesos de santo, que se comen el día de Todos los Santos (1 de noviembre).

Así que, ya sabes, cuando vayas a España, ten en cuenta tanto la época del año en la que vas como la región en que te encuentras, ¡y aprovecha para comer todos los dulces que puedas!

(+1).- Tapas

Tapas de España aperitivo gratuito

En los bares españoles cuando pides una bebida te dan una tapa gratis.

No podíamos terminar este artículo sin mencionar las tapas, esa experiencia tan española que tiene fascinado a medio mundo. Pero, ¿qué son, exactamente, las tapas?

Las tapas son un aperitivo gratuito que te sirven en la gran mayoría de los bares españoles cuando pides una bebida. Hay muchas teorías sobre el origen de las tapas. Varias de ellas apuntan a que en la Edad Media se empezaron a servir pequeñas porciones de comida a los que iban a las tabernas para reducir los efectos del alcohol. Sea como fuere, hoy en día te sirven una tapa gratis tanto si la bebida que pides es alcohólica como si no.

Algunas de las tapas más populares, además de jamón, queso, embutidos y tortilla, son las croquetas (sobre todo las de jamón y las de bacalao), las albóndigas, aceitunas, frutos secos, diversos tipos de patatas, calamares a la romana, ensaladilla rusa, boquerones y marisco. Pero existen muchísimas más, y muchos bares se esfuerzan por elaborar tapas propias para atraer clientes.

Ir de tapas es una de las actividades sociales favoritas de los españoles. En España mezclamos el concepto de comer con el de socializar. Y no hay mejor ejemplo de esto que “ir a tapear” con los amigos o con la familia. Los bares en España son lugares de reunión, en los que los españoles pasan gran parte de su tiempo libre charlando y tapeando.

Cuando vayas a España, pregunta cuáles son las mejores zonas de tapeo de la ciudad donde te encuentres y prepárate para comer mucho por muy poco; y, si te atreves a hablar con desconocidos, tendrás la oportunidad de conocer a algunos lugareños. Ir a un bar de tapas es también una buena opción cuando tienes prisa en comer y no quieres esperar a que te sirvan en un restaurante.

Conclusión

Como ya mencionamos al principio, cada región española tiene sus propios platos y gastronomía. En este artículo hemos hablado de los 10 alimentos imprescindibles para los españoles, sean de la región que sean. Pero cuando viajes a España descubrirás muchísimos más, dependiendo de la región en la que te encuentres.

Como ves, la gastronomía española nada tiene que envidiar a otras más famosas, como la francesa o la italiana. Comer bien es una experiencia auténticamente española, al mismo nivel que ir de vacaciones al pueblo, dormir con las persianas bajadas o salir de fiesta hasta las seis de la mañana. Espero que este artículo te haya servido para conocer un poquito mejor a los españoles y te haya convencido de que debes visitar España.

Si quieres saber más sobre gastronomías regionales, estáte atento a las publicaciones del blog, ya que cada mes nos centraremos en una región española distinta y hablaremos de los platos típicos de cada una.

¿Qué platos españoles has probado? Déjame un comentario abajo.

2 Comments

  1. Audrey

    Hola, creo que he probado todo excepto el cocido! Pero me encantan los legumbres y tengo ganas de probarlo. Hasta hora mi dulce preferida es la tarta de almendras y el plato preferido es la tortilla española.

    Reply
    • Inés Ramos

      ¡Qué bien, Audrey! ¿Viajas mucho a España? La tarta de almendras está riquísima, y la tortilla (con cebolla) también. 😉
      El cocido es uno de mis platos preferidos. ¡La próxima vez que vayas a Madrid, debes probarlo! Mi marido es estadounidense, y le gustó tanto que no para de hablar de él.

      Reply

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